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El primer trimestre de 2017 duplica la previsión del Gobierno para el sector del ladrillo

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El primer trimestre de 2017 ha desvirtuado todo pronóstico, y el Gobierno duplica su previsión de crecimiento del sector de la construcción, que si en marzo era del 1,9%, desde la semana pasada pasa a ser del 3,9%.

La tendencia favorable que experimenta el sector de la construcción en España, y que viene observándose de manera más evidente desde 2015, ha sido confirmada, de nuevo, por el Gobierno: si ya en marzo el Ejecutivo situó en un 1,9% la tasa de crecimiento del sector en 2017, la pasada semana emitió un nuevo dato que arroja un sorprendente y halagüeño 3,9%, lo que significa un incremento en la previsión de más del 200% en apenas un trimestre.

La cifra viene sustentada, principalmente, por el sector de la vivienda, ámbito que registró 19.498 nuevas construcciones durante el primer trimestre de 2017, lo que supone unos guarismos que duplican los de años pretéritos pertenecientes a la crisis como, por ejemplo, 2012.

Como es evidente, los datos no solo afectan a la producción de ladrillo: sectores como el de las tejas o el cemento también se ven beneficiados por el incremento de los índices de construcción, siendo el crecimiento en este último del 10,8% durante los primeros cinco meses de este año.

La construcción, mucho más firme

Además del primer impacto positivo que produce esta noticia, la previsión de que el crecimiento se prolongue durante los próximos años significa un auténtico bálsamo para un sector muy castigado en los primeros años post-crisis: el Gobierno también pronostica una progresión cercana al 4% para 2018, 2019 y 2020.

Desde el Ministerio de Economía han querido matizar que, a pesar de que las cifras resultan muy atractivas, “se parte de niveles muy bajos”, por lo que “los volúmenes todavía son bajos” y se encuentran muy lejos de los obtenidos en, por ejemplo, 2007.

Por último, el Ejecutivo califica de “históricos” en cuanto a estabilidad los datos del superávit por cuenta corriente (superar las exportaciones de bienes y servicios, junto con las transferencias recibidas, a las importaciones de bienes y servicios y a las transferencias entregadas), pues de confirmarse las previsiones, se cumplirían ocho años consecutivos bajo tendencia positiva.